El matrimonio es la unión de dos personas que llegan al altar cargando un bagaje increíblemente pesado. A menudo, ese bagaje se abre durante la luna de miel, y otras veces espera hasta la semana siguiente. La Biblia llama a ese bagaje pecado, y comprender su influencia puede marcar toda la diferencia para un hombre y una mujer que están construyendo una vida juntos.
Cuando dos pecadores dicen: «Acepto», comienza un encuentro con el poder transformador del evangelio a través de la impredecible jornada del matrimonio.