Estén Firmes: 1+2 Tesalonicenses

Estas cartas nos recuerdan lo que significa ser el pueblo de Dios en tiempos inciertos. Nos muestran una iglesia recién establecida, pero ya rica en fe, amor y perseverancia. En cada capítulo, el poder del evangelio se ve con toda claridad: trae gozo en medio del sufrimiento, valentía en el testimonio, santidad en la vida y firmeza en la esperanza.

Mensaje Más Reciente

Prepara tu Corazón para Reunirte

2 Tesalonicenses 3:6-18

6 Ahora bien, hermanos, les mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina que ustedes recibieron de nosotros. 7 Pues ustedes mismos saben cómo deben seguir nuestro ejemplo, porque no obramos de manera indisciplinada entre ustedes, 8 ni comimos de balde el pan de nadie, sino que con dificultad y fatiga trabajamos día y noche a fin de no ser carga a ninguno de ustedes. 9 No porque no tengamos derecho a ello, sino para ofrecernos como modelo a ustedes a fin de que sigan nuestro ejemplo.

10 Porque aun cuando estábamos con ustedes les ordenábamos esto: Si alguien no quiere trabajar, que tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos entre ustedes andan desordenadamente, sin trabajar, pero andan metiéndose en todo. 12 A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo, que trabajando tranquilamente, coman su propio pan.

13 Pero ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien. 14 Y si alguien no obedece nuestra enseñanza en[f] esta carta, señalen al tal y no se asocien con él, para que se avergüence. 15 Sin embargo, no lo tengan por enemigo, sino amonéstenlo como a un hermano.

16 Que el mismo Señor de paz siempre les conceda paz en todas las circunstancias. El Señor sea con todos ustedes.

17 Yo, Pablo, escribo este saludo con mi propia mano, y esta es una señal distintiva en todas mis cartas; así escribo yo. 6 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.

Nuevo Catecismo de la Ciudad

P34: Si somos salvos por gracia, ¿tenemos que hacer buenas obras y obedecer la Palabra de Dios?

Sí, porque Cristo, habiéndonos redimido por Su sangre, también nos renueva mediante Su Espíritu; para que nuestras vidas puedan mostrar amor y gratitud a Dios; para que seamos afirmados en nuestra fe por los frutos; y para que otros sean ganados para Cristo por nuestro comportamiento piadoso.

Recursos

3 cosas que debes saber sobre 1 y 2 Tesalonicenses – Leer

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